Cámaras de Apelaciones delimitan el deber de seguridad de las plataformas digitales y la carga probatoria en casos de fraude electrónico
En dos recientes causas en las que Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen asesoró a Mercado Libre, Cámaras de Apelaciones confirmaron el rechazo de demandas iniciadas por usuarios que alegaban haber sido víctimas de fraudes por ingeniería social (phishing) y solicitaban la restitución de fondos transferidos o la nulidad de préstamos tomados desde sus cuentas de Mercado Pago.
En “Bartolini, Armando c/ Banco Macro y otro s/ Procesos de consumo” (Expte. N° 5170/24), la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Común de Tucumán confirmó, el 19 de octubre de 2026, el rechazo de la demanda. Con base en la pericia informática, tuvo por probado que las transferencias cuestionadas se realizaron desde el dispositivo y la localidad habituales del actor, tras un ingreso validado por reconocimiento facial y sin cambios en sus credenciales. Concluyó que el perjuicio derivó del hecho del propio damnificado, lo que interrumpió el nexo causal. Para el Tribunal, en el caso “no existieron elementos que permitieran alertarlas de alguna irregularidad que las obligara a adoptar mayores recaudos de seguridad”.
En “Zavala, Lucio Alfredo c/ Mercadolibre S.R.L. s/ Nulidad de acto jurídico” (Causa N° 143.586), la Sala II de la Cámara Segunda de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata confirmó, el 22 de octubre de 2026, el rechazo de la demanda contra Mercado Libre y BBVA Argentina. El actor sostenía que un SMS y una videollamada de WhatsApp lo llevaron a descargar la aplicación de Mercado Pago, tomar préstamos y transferir los fondos a un tercero. La Cámara destacó que no puso a disposición su teléfono ni ofreció una pericia sobre él, y que una captura de pantalla desconocida por las demandadas no bastaba para probar el engaño. Agregó que, si el sistema operó con las credenciales auténticas y la biometría del titular, “resulta materialmente imposible exigir a Mercado Pago que detectara una supuesta inducción externa producida por fuera de su plataforma”.
Ambos fallos fijan criterios probatorios relevantes para fintechs, bancos y billeteras virtuales:
- Carga de la prueba: Según la Cámara platense, “no conlleva lisa y llanamente una inversión de dicha carga”, sino que se funda en el principio de colaboración procesal. El consumidor debe acreditar los hechos en que funda su reclamo, en especial cuando la prueba está bajo su control, como su propio teléfono.
- Alcance del deber de seguridad: No convierte al proveedor en un “seguro universal de resultados” (Corte Suprema de Tucumán, “Herrera”, citada en “Bartolini”). Si el sistema operó con las credenciales y la biometría del titular, sin señales de alerta, la calificación de la actividad como riesgosa no exime al actor de probar el hecho, el daño y el nexo causal.
Las sentencias se suman a una tendencia jurisprudencial que exige al consumidor un estándar probatorio mínimo, más allá de su propio relato.
Para mayor información, por favor contactar a Lautaro D. Ferro y Eugenio Bauer.
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Courts of Appeals define the scope of the duty of safety of digital platforms and the burden of proof in electronic fraud cases
In two recent cases in which Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen advised Mercado Libre, Courts of Appeals upheld the dismissal of lawsuits filed by users who claimed to have been victims of social engineering fraud (phishing) and sought the reimbursement of transferred funds or the nullity of loans taken out from their Mercado Pago accounts.
In “Bartolini, Armando v. Banco Macro et al.” (Case No. 5170/24), Chamber II of the Civil and Commercial Court of Appeals of Tucumán upheld the dismissal of the claim on October 19, 2026. Relying on the IT expert report, the court found that the challenged transfers were made from the plaintiff’s usual device and location, after a login validated by facial recognition and with no change to his credentials. It concluded that the loss resulted from the plaintiff’s own conduct, which broke the causal link. In the court’s words, there were “no elements that could have alerted [the defendants] to any irregularity requiring them to adopt greater security measures”.
In “Zavala, Lucio Alfredo v. Mercadolibre S.R.L.” (Case No. 143,586), Chamber II of the Second Civil and Commercial Court of Appeals of La Plata upheld the dismissal of the claim against Mercado Libre and BBVA Argentina on October 22, 2026. The plaintiff argued that a text message and a WhatsApp video call led him to download the Mercado Pago app, take out loans and transfer the funds to a third party. The court noted that he never produced his phone or requested an expert examination of it, and that a screenshot challenged by the defendants was not enough to prove the alleged deception. It added that, where the system operated with the holder’s genuine credentials and biometrics, it is “materially impossible to require Mercado Pago to detect an alleged external inducement taking place outside its platform”.
Both rulings set relevant evidentiary standards for fintechs, banks and digital wallets:
- Burden of proof: According to the La Plata Court, it “does not simply entail a reversal of that burden”; it rests on the principle of procedural cooperation. Consumers must still prove the facts underlying their claim, particularly when the evidence is under their control, such as their own phone.
- Scope of the duty of safety: It does not turn the provider into a “universal insurer of outcomes” (Tucumán Supreme Court, “Herrera”, cited in “Bartolini”). When the system operated with the account holder’s credentials and biometrics, and with no red flags, classifying the activity as risky does not relieve the plaintiff from proving the event, the damage and the causal link.
These rulings add to a judicial trend requiring consumers to meet a minimum evidentiary standard, beyond their own narrative.
For further information, please refer to Lautaro D. Ferro and Eugenio Bauer.
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